La venganza de Emma Zunz
MI PLAN
Su plan era muy sencillo, pero podría ser muy complicado al mismo tiempo. Sin que se enterara nadie, Emma quería destapar el verdadero ladrón a la policía, para así vengar la muerte de su padre. Era una chica, que todo lo que se proponía, lo conseguía, por mucho que hubiera obstáculos en el camino. Su padre también era algo así, por eso la vergüenza que le hicieron pasar ese día, alguien la tenía que pagar, y esa no era ella. Ese canalla tenía que estar entre rejas desde el primer día, pero ahora también contaba. Emma estaba decidida a plantar cara, por su padre.
LO QUE PASÓ:
Al día siguiente de haber recibido la carta de su padre, Emma aún se sentía con una angustia que le recorría todo el cuerpo, pero, y si no era eso, y si en realidad sentía esa motivación de llevar el plan acabo. Emma estaba un poco dudosa de sus sentimientos, pero aún así iba a hacerlo. Primero pasó por la casa de su amiga, para contarle el plan y que así tuviera una ayudante. Se lo contó. Al cabo de un rato de que su amiga, estuviera pensando, en ayudarla. Dijo que no. Porque pensó que era demasiado peligroso, y que por mucho que quisiera no podía ayudarla. Emma , se quedó un poco defraudada, al oir la respuesta de su amiga. Estuvo pensando si en realidad podía ser tan peligroso como pensaba, pero daría su vida con tal de ver a ese hijo de……… en la cárcel. Se dirigía a la comisaría, por la plaza principal. Desde que había salido de la casa de su amiga, sintió como la perseguía , oía susurros de alguien hablando por el móvil, pasos detrás suya, ¿quién era?. Miró hacia atrás ( porque como a todo el mundo la curiosidad…) y … Era un pequeño perro. En realidad ese no era quien perseguía a Emma. Antes de llegar a la comisaria. Emma volvió a sentir, que alguien le seguia.
Era verdad pero aun no se había dado cuenta de que, ya se habían enterado de lo que iba a ser. Mientras subia las primeras escaleras, Emma escucha cómo la llaman, gritan, miró a ver quién era, con la mala suerte. Se escucha como disparaban (PUN PUN). Emma se hallaba en el suelo sangrando, llorando, se acercó un agente de policía y en un susurro le dice: Mi padre no fue el ladrón fue el dueño de la fábrica de tejidos, por favor justiciaaaaa. Mientras sus lágrimas iban cayendo, lentamente bajo su rostro, Emma se iba quedando sin respiración poco, a poco Emma Zunz murió… pero con la sastifacción de que había limpiado el nombre de su padre.
Yéssica Blanco Hernández












